Bajo nivel de ruido y emisiones gracias a la potencia de la batería
Problemas con el volumen
Cuando se trata del trabajo profesional con desbrozadoras, el ruido y las emisiones suelen necesitar medidas para no perjudicar la salud y el bienestar. El volumen de muchas máquinas es desagradable para las personas que se encuentran en el entorno y limita significativamente el tiempo de trabajo, especialmente en zonas sensibles al ruido como escuelas, hospitales y guarderías. Para el usuario que las maneja, además, esto implica llevar protección contra el ruido. Y aparte, a menudo se inhalan gases potencialmente nocivos para la salud que, al mismo tiempo, dañan el medioambiente.
La solución que aporta la FSA 200
En comparación con las máquinas de gasolina equivalentes, la FSA 200 ofrece numerosas ventajas en el uso profesional. La desbrozadora FSA 200 se puede utilizar sin emisiones ni olores desagradables, lo que favorece un trabajo cuidando la salud y ofrece una ventaja decisiva para el medioambiente.
Un filtro de aire fácil de limpiar también garantiza una refrigeración óptima del motor y una larga vida útil de la máquina. Además, el ruido generado durante el trabajo con la FSA 200 es relativamente bajo; por lo que, en función de la herramienta de corte, es posible incluso trabajar sin protección auditiva.